A que no sabias...

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Sunday, January 02, 2011

¿Por qué los elefantes no bailan?


¿Alguna vez se preguntó por qué no ha visto a un elefante bailando el tango en Tailandia o chachachá en las llanuras africanas?

Quizá ésta sea una pregunta que usted nunca antes se planteó, pero la Real Institución de Gran Bretaña dio con la respuesta.

Esta cuestión -entre otros temas trascendentales- será objeto de una de las charlas que cada final de año ofrece la Real Institución.

En esta ocasión, en este evento fijo en el calendario del instituto de investigación desde 1825, aborda entre otras cosas las razones por las cuales el tamaño sí importa cuando se trata del comportamiento de los animales.

Y especialmente para la BBC, el conferencista de este año, el doctor Marck Miodownik, médico en el King’s College de Londres, responder a varias de esas preguntas que nunca nos hicimos pero que, una vez planteadas, no nos aguantamos las ganas de que nos revelen la respuesta.

¿POR QUE LOS ELEFANTES NO PUEDEN BAILAR?
Aunque son uno de los animales más grandes y carismáticos sobre la Tierra, las piernas de los elefantes son tan pesadas que no pueden cambiar de dirección con rapidez.

Por esta razón, estos paquidermos, capaces de correr a velocidades cercanas a los 40 kilómetros por hora, no pueden saltar ni realizar movimientos complejos. Así que, por falta de gracia, el baile queda descartado.

¿PODRIA SOBREVIVIR UN HAMSTER A LA CAIDA DESDE UN AVION?
El tamaño de un animal determina sus posibilidades de sobrevivir a una caída desde gran altura. Cuanto más pequeño y ligero es el animal, con menos fuerza golpeará el suelo.

Por este motivo, caer desde un avión es mortal para los humanos, pero no para los hámsters. Las arañas, ni siquiera notan el impacto.

¿ES UNA HORMIGA MAS FUERTE QUE UN FISICOCULTURISTA?
Las hormigas son increíblemente fuertes en relación con su tamaño. Las más fuertes puede levantar 100 veces su propio peso, lo cual equivaldría a que un humano levantara un elefante africano.

Un levantador de pesos olímpico tan sólo puede alzar el doble de su peso corporal.

Esto se debe a que las hormigas son tan ligeras que utilizan muy poca de su fuerza para sostenerse a sí mismas. De este modo, pueden usar el resto de sus músculos para elevar otras cargas. Se puede decir que, a medida de que un animal es mayor, es más débil en términos relativos.

¿PUEDEN LOS HUMANOS SUBIR PAREDES?
Inspirándose en las propiedades de las garras de la salamandra, que contienen pelos diminutos que le permiten al animal trepar por los muros, los científicos crearon un tipo de cinta artificial que imita ese sistema.

Esos pelos hacen que las manos tengan un área enorme de contacto efectivo con la pared y que ambas superficies se atraigan.

En la actualidad se están desarrollando guantes que se pegan a los objetos de vidrio. En teoría, este sistema podría permitir a los humanos subir por las paredes.

Además, también ayudaría a los astronautas a agarrarse mejor a las superficies cuando están en el espacio.

¿PUEDEN LOS TELEVISORES REPARARSE A SI MISMO?
Un aparato capaz de arreglarse solo, sin necesidad de la colaboración de un técnico, parece un producto de ciencia ficción.

Sin embargo, ya se descubrieron materiales que pueden arreglarse o "cicatrizar" por sí solos.

Por ejemplo, los compuestos de resinas epoxy –utilizados en la fabricación de adhesivos- pueden reparar superficies rasgadas, de un modo parecido a las costras que se forman sobre la piel herida.

Por lo tanto, no es tan descabellado pensar que en los próximos años se produzcan televisiones "autorreparables".

¿PODRIAMOS CONSTRUIR UN ASCENSOR HASTA LA LUNA?
Para que esto fuera posible, tendríamos que edificar una torre de 36.000 kilómetros de altura.
¿Se puede construir un ascensor a la Luna? ¿Podría sobrevivir un hámster a la caída desde un avión? La Real Institución de Gran Bretaña buscó respuestas científicas a preguntas insólitas.

Para levantar tal estructura, necesitaríamos un material resistente, pero extremadamente ligero. El cemento, el hormigón, el acero, o incluso el aluminio que se usan en la actualidad son demasiado pesados y harían que el edificio se hundiera.

Con fibra de carbono –el material más fuerte y ligero que existe en este momento- la torre no podría alcanzar más de nueve kilómetros de altura.

En cambio, recientemente se descubrió un material que podría hacer que cambiaran las cosas. Su base son nanotubos de carbono de solo un átomo de grosor.

Ahora, los científicos están intentando unir esos nanotubos. De conseguirlo, se podría fabricar una estructura superresistente que capaz de transportar un ascensor a 36.000 kilómetros.

Tomado de La Tercera

Sunday, August 20, 2006

Sexagenario bikini



Alfredo Bryce Echenique, escritor

Hasta donde he podido averiguar, el bikini es la única prenda de vestir cuyo cumpleaños se celebra, sobre todo en el mundo de la moda.

Tal cosa se debe indudablemente a que el minúsculo bañador marcó la diferencia desde el principio y nos trajo una nueva realidad de cuerpos más libres y al mismo tiempo se convirtió en estandarte de una revolución femenina históricamente pendiente. Merece la pena, pues, que recordemos su historia, sobre todo porque este año el eternamente joven bikini cumple nada menos que sesenta años.

Su inventor, en 1946 --el mismo año en que se prohibían los prostíbulos en París--, fue Louis Réard, un ingeniero francés especialista en mecánica automotriz que regentaba al mismo tiempo una mercería familiar. Desde el primer momento, el bikini conmovió al mundillo social parisino por la manera en que acortaba el traje de baño convirtiéndolo en un dos piezas que fue escandaloso para la época. Y Louis Réard, sin duda bastante consciente de sus alcances, lo llamó bikini porque la modelo que realizaba las primeras pruebas, le dijo: "Señor Réard, su bañador va a ser más explosivo que la bomba de Bikini", refiriéndose al atolón de las islas Marshall, en el Pacífico, donde Estados Unidos llevaba a cabo por esos días diversas pruebas nucleares. De hecho, ninguna modelo quiso lucirlo en un primer momento, por lo que finalmente se recurrió a una vedette del Casino de París, Michele Bernadini, quien posó con esta prenda en la desaparecida piscina de Molitor, a las orillas del Sena. Cabía en una mano y pasaba por un anillo. Para darlo a conocer, Reárd contrató un avión que arrastró por los cielos de la Costa Azul un cartel que decía: "Bikini, el traje de baño más pequeño del mundo".

Esta es la sucinta historia del bikini y todo lo demás son leyendas que han ido convirtiendo el bikini en una prenda universal y de uso generalizado. Pero no todo el mundo está de acuerdo en que fuera realmente un invento y no faltan quienes lo califican más bien como una reinvención, debido a que unos arqueólogos italianos descubrieron muchos años antes en Piazza Armerina, Sicilia, unos mosaicos con figuras de mujeres que lucen trajes de baño de dos piezas que datan de hace muchos siglos. Pero aquello quedó enterrado por la historia, y lo cierto es que hace sesenta años Louis Réard revolucionó la moda con la presentación del primer bikini.

Sin embargo, el triunfo de esta prenda llevó algún tiempo y fue necesario que quienes marcaban las tendencias por aquellos años se atrevieran a lucirla. Los franceses fueron los primeros, en 1957, con "Y Dios creó a la mujer", una película que hoy nos parecería una antigualla, en la que aparecía una muy joven y tentadora Brigitte Bardot luciendo un espectacular bikini de aquella época. Pero muchas mujeres no se atrevieron a seguir el ejemplo por considerarlo aún escandaloso e inmoral. Y muy pocos años antes en Estados Unidos se había prohibido los concursos de belleza por considerarlos también pecaminosos. En Europa, España e Italia, guardianas de la moral católica de entonces, prohibieron en sus playas la desmelenada prenda que sin embargo, casi de golpe, no dudaron en lucir dos templos de la concupiscencia como Jean Mansfield y Marilyn Monroe.

Pero la oposición al bikini continuó y vale la pena recordar que Esther Williams, una actriz que se pasó media carrera cinematográfica metida en una piscina, repetía como un loro que la ropa de baño era la menor cantidad de tela que una mujer podía usar en público y que por consiguiente era preciso pensárselo bien antes de mostrarse en una playa o en una piscina. Y del bikini decía que: "Es un impulso que ni siquiera se piensa".

Nuevamente fue el cine el llamado a convertir una prenda rechazada y criticada en objeto de deseo y en un 'must' de la moda. Por ejemplo, ¿quién no recuerda a Ursula Andress junto a Sean Connery en "Doctor No"? La rubia escultural en un bikini blanco saliendo del mar mientras escucha una concha marina cautivó a millones de espectadores en todo el mundo y muchas mujeres la envidiaron. Pero el impacto de esa escena no habría sido el mismo si Ursula Andress, en lugar de un traje de dos piezas, hubiera llevado una ropa de baño de una sola pieza. También tuvo un gran impacto la imagen de Raquel Welch con un insinuante bikini en una foto para la revista "Life", en 1965. Después vino la película "Beach Party", en la que unas muchachas bailando en bikini era la escena recurrente. La prenda de baño quedó así asociada a la diversión, la juventud, y a un estilo de vida muy alegre.

Y, para cerrar el círculo, la música también colaboró con su granito de arena: una canción puso al bikini en boca de medio mundo, en 1960: "It's a bitsy teenie weenie yellow polka dot bikini", cuya traducción al español fue: "Ese bikini amarillo de pepitas diminutas dinamitas". Al final, la prenda que cabe en una mano y pasa por un anillo pudo más que toda la censura de Franco y que todos los llamados de atención del Papa en la España e Italia de entonces. Las dos penínsulas habían sido ya invadidas por las desaprensivas suecas de pelos dorados y piel tostada por el sol de todas las costas mediterráneas. Y así, en París, en el mítico mayo del 68, cuando las feministas quemaban sus sostenes y los estudiantes lanzaban adoquines contra todas las prohibiciones que en el mundo han sido, el bikini ya se había impuesto en todas las playas, para obsesión de hombres y mujeres, aunque unos por la libido y las otras por la línea.


ALFREDO BRYCE ECHENIQUE.
GANADOR DEL PREMIO PLANETA EN EL 2002 POR "EL HUERTO DE MI AMADA" .
EXCLUSIVO PARA EL DIARIO EL COMERCIO EN EL PERÚ.

Sunday, July 16, 2006

¿Por qué "no hay tu tía"?


¿Por qué le decimos Pepe a los José? ¿Por qué las mayúsculas O y K significan que todo está bien? ¿Por qué se les dice "cornudos" a aquellos cuya pareja les ha sido infiel?

Las palabras y las expresiones tienen más historia de la que somos conscientes. El inesperado o gracioso origen de estas y algunas otras expresiones se cuenta a continuación:

"No hay tu tía" es una expresión que suele usarse ante los hechos consumados. Al oírla, el oyente comprende que no hay esperanza de cambio. Pero ¿qué tiene que ver la tía de uno en todo este asunto? Ocurre que "tu tía" viene de la mala interpretación de atutía o tutía, término que significa "la costra que queda en la chimenea del horno después de procesar ciertos minerales". Con esta mezcla, se preparaba (en tiempos en los que no había una farmacia por cada tres manzanas, abierta las 24 h) un ungüento que, como contenía óxido de cinc, favorecía la cicatrización. Y "no hay tutía" se usó a partir de entonces como sinónimo de "no hay" o "no tiene remedio".

Se dice que FUCK tiene también un origen lejano. En la antigua Inglaterra, los matrimonios sólo podían tener sexo si el Rey los había autorizado a ello (salvo que se tratara, claro, de un miembro de la familia real). Quienes deseaban tener un hijo, pedían entonces permiso al monarca, cuyo consentimiento se materializaba en una placa que los amantes debían colgar en su puerta mientras tenían relaciones. La leyenda con que se declaraba conformidad al acto decía "Fornication Under Consent of the King" (cuyas iniciales dan "F.U.C.K."). Aparentemente, el acortamiento se lexicalizó, y hoy es una palabra usada mucho más allá de las fronteras inglesas.

Esta versión, sin embargo, no es aceptada por todos. Hay etimólogos que sostienen un origen menos pintoresco, pero más fundado. Argumentando que la práctica de convertir acrónimos en palabras aparece por primera vez en el siglo XX, plantean que fuck tiene que ser la derivación de la antigua palabra danesa fokken, que entre otras acepciones tiene, precisamente, la de copular.

Algo parecido ocurrió con OK. Una versión muy popular asegura que la expresión se generó durante la Guerra de Secesión norteamericana. Cuando las tropas regresaban a sus cuarteles sin ninguna baja, ponían en una gran pizarra '0 Killed' (cero muertos). De ahí provendría la expresión 'O.K.' para decir que las cosas salieron bien o que todo está en orden.

Sin embargo, también en torno a esta explicación hay cierta controversia, porque a los estudiosos les parece más plausible que OK sea la abreviatura de "Oll Korrect". Aparentemente, en el contexto de las contiendas políticas de la década de 1840, en las ciudades de Boston y Nueva York, se difundieron una serie de acrónimos graciosos, intencionadamente mal escritos, que se usaban para descalificar al enemigo. Uno de estos acrónimos (sin duda, el sobreviviente más vital de entre todos ellos) era OK. Se dice entonces que OK surge en primer lugar de "Oll Korrect", pero que pasa a la historia porque también reflejaba las iniciales de "Old Kinderhook", el apodo del candidato Martin Van Buren. Este doble significado justificaría que los demócratas hayan adoptado el nombre de OK para su club político.

Hasta aquí, todo muy peculiar. Pero el vínculo más difícil de sospechar es, seguramente, el que une a los "José" con su apodo "Pepe". Resulta ser que en los conventos, durante la lectura de las Sagradas Escrituras, se referían a San José como 'Pater Putatibus' y luego, por simplificación, como 'P.P.' Así nació llamar 'Pepe' a los José.

Otra derivación religiosa, aunque relacionada con las vicisitudes de la traducción, explica la existencia de una línea famosa (pero algo desconcertante, si uno lo medita un poco), del Nuevo Testamento: "Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, a que un rico entre al Reino de los Cielos". Al parecer, Jesús no quería llevar el símil a un punto tan extremo cuando escogió la palabra kamelos. Pero San Jerónimo, el traductor del texto se dejó llevar por el mensaje de la "imposibilidad" e interpretó kamelos como camello, cuando, en realidad, en griego kamelos es una soga gruesa con la que se amarran los barcos a los muelles. Mucho más coherente, ¿no es cierto?

Casi tan remotamente, pero no tanto, en los países nórdicos de la antigüedad, los gobernadores de las comarcas podían, por su condición de tal, seleccionar a las mujeres con las que deseaban intimar. Cuando esto ocurría, la puerta de la casa donde se encontraba el gobernador con la mujer elegida, era adornada con los cuernos del alce, en señal de su presencia. Si la mujer estaba casada, su marido mostraba felizmente a sus vecinos el adorno, orgulloso por la visita del gobernador a su humilde morada. Y así surgió la popular expresión: "Te pusieron los cuernos" o "Eres un cornudo". Solo que hoy en día genera de todo, menos deseo de jactarse.